San Salvador, REPUBLICA DEL SALVADOR., (SAN).- El presidente Tony Saca calificó el domingo de “terroristas” a los “supuestos vendedores” de discos piratas que incendiaron tres vehículos y saquearon varios negocios y se enfrentaron a la policía en protesta por el decomiso de mercadería ilegal en el centro histórico de la capital salvadoreña.
Las autoridades informaron que tras el enfrentamiento entre vendedores y fuerzas de choque de la policía, se reportaron 17 personas capturadas, 25 heridas o golpeadas, tres vehículos incendiados y tres negocios saqueados.
Los cuerpos de socorro informaron que más de 100 personas, entre ellas niños, fueron llevadas a centros asistenciales golpeadas por las piedras lanzadas por los manifestantes o afectadas por los gases lacrimógenos arrojados por las fuerzas de choque de la policía que también dispararon balas de goma.
Grupos de enmascarados provocaron el caos en el centro de la capital, cerrando calles y destruyendo ventanales de varios negocios los que saquearon. Hombres, mujeres y niños salieron cargando la mercadería de una tienda que vendía bicicletas y otra de productos fotográficos.
Saca que ofreció una conferencia de prensa en la residencia presidencial, afirmó que los que participaron en los hechos de violencia del sábado por la tarde, “todos son terroristas, la palabra correcta es terrorista”.
Sostuvo que es terrorista, “el que le da vuelta a un carro en la calle y lo quema, el que ataca negocios, los destruye y cometen actos vandálicos”.
El ministro de Seguridad Pública y Justicia, René Figueroa, anunció la noche del sábado que los capturados serán procesados por actos de terrorismo y juzgados por recientemente aprobada “ley contra el crimen organizado” que conocen en exclusiva los jueces especializados.
Los detenidos serán acusados por los delitos de daños, hurto agravado y agrupaciones ilícitas, según dijo el funcionario.
Saca reveló que ordenó una exhaustiva investigación de los hechos para descubrir “quienes están detrás de estos delitos, de estos actos de terrorismo”.
Aseguró que fue una acción premeditada ya que “a la policía la estaban esperando gente que estaba armada, no eran vendedores tradicionales”.
Sostuvo que para expresar un malestar por el decomiso de la mercadería ilegal no se necesita hacer daño. “A mi juicio esto estaba planificado, a mi juicio esto pretende desestabilizar y de alguna manera manchar y quitarle tranquilidad al país”.
Aseguró que los manifestantes “andaban buscando un muerto” y recordó que él advirtió “en la semana” que iban a registrarse “acciones de grupos radicales disfrazados de vendedores”.