Ciudad del Cabo, SUR AFRICA, AFRICA, (SAN).- Acosada por los nuevos brotes integristas que surgieron en Argelia, Marruecos, Egipto, los territorios palestinos y en el arco islámico que va desde Turquía hasta el subcontinente indo-paquistaní, Europa parece haberse convertido en el epicentro de las nuevas amenazas terroristas que acechan a Occidente, según el pronóstico coincidente de los expertos.
La novedad consiste en que el terrorismo fundamentalista penetra ahora las comunidades musulmanas de Asia y Africa y -desde allí- parte al asalto de Europa.
Los tres atentados fallidos del fin de semana pasado en Gran Bretaña demostraron que, en esos operativos, estaban implicados militantes integristas -probablemente vinculados a la red terrorista Al-Qaeda- procedentes de toda esa ojiva frágil que, desde hace años, parece a punto de ceder bajo la presión del terrorismo.
Entre los detenidos hay jordanos, iraquíes, indios y paquistaníes. El ataque del lunes contra un ómnibus con turistas españoles en Yemen confirmó, por su parte, la irradiación que tiene la onda expansiva del fundamentalismo islámico en la península arábiga.
Otra característica clave de este nuevo tipo de terrorismo es que se nutre de todas las vertientes integristas sin distinción de fronteras.
"La extraordinaria organización de la nebulosa Al-Qaeda la convierte en un enemigo inasible. Una de sus originalidades es que opera en forma descentralizada a través de coordinadores nacionales", aseguró el ex agente secreto francés Alain Rodier, autor de Al-Qaeda. Las conexiones mundiales del terrorismo.
Un análisis de los últimos episodios terroristas revela cómo el cerco del integrismo islámico tiende a cerrarse en torno de Europa como una pinza.
"Existe una fuerte amenaza terrorista sobre Europa. El frente jihadista se acerca claramente hacia el continente", confirmó Claude Moniquet, del Centro Europeo de Inteligencia Estratégica y Seguridad, un grupo de reflexión basado en Bruselas.
Argelia, que después de 10 años de guerra civil creía haber derrotado a los sectores fundamentalistas más exaltados, fue conmovida a mediados de abril por dos atentados kamikazes que marcaron la aparición de una nueva generación de militantes del antiguo Grupo Salafista por la Prédica y el Combate (GSPC).
Ese movimiento opera desde hace algún tiempo con el nombre de Al-Qaeda Magreb, según Barah Mikail, investigador del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas.
Otros dos atentados cometidos esa semana en Casablanca, reivindicados por el mismo grupo, demostraron la existencia de un plan coordinado entre los integristas de Argelia y Marruecos.
Esa organización tiene ramificaciones en Francia, según afirman los servicios de inteligencia de París. El GSPC encabeza la lista de movimientos que, por su fanatismo y su nivel logístico, son capaces de perpetrar un grave atentado en Francia. Los recientes ataques en Egipto revelaron que los antiguos islamistas de los Hermanos Musulmanes y de Jemaah Islamiyah fueron reemplazados por un nuevo movimiento bautizado Al-Qaeda en el País del Levante y Egipto.
Pero lo más significativo es que la investigación puso al descubierto que la red estaba integrada por nueve franceses, dos belgas, un norteamericano y varios egipcios, sirios y tunecinos.
Infiltración
Jordania, que comparte una extensa frontera con Irak, está expuesta a la influencia y la infiltración de los grupos sunnitas y chiitas que combaten contra la ocupación de Estados Unidos. Lo mismo ocurre con los países de la península arábica, como Arabia Saudita, Kuwait, Yemen y los Emiratos Arabes Unidos, frecuentemente sobresaltados por ataques kamikazes organizados por células teleguiadas por la resistencia iraquí o por los ayatollahs fundamentalistas de Irán.
A pesar de sus diferencias doctrinarias, todos ellos abrevan en las fuentes del salafismo. Esa corriente, que reivindica un regreso a los orígenes del islam, atraviesa los países musulmanes del mundo árabe y, desde hace algunos años, entró con gran fuerza en Asia.
Todas las provincias orientales de Paquistán son un santuario de los talibanes, que comienzan a convertirse en una pesadilla para las fuerzas de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte).
Después de haber pasado por Indonesia, Malasia y otros países de Asia -el continente con mayor población musulmana- los recientes episodios en Londres indican que las ramificaciones del terrorismo islámico también llegaron a India.
A partir de ahora, todas las amenazas son posibles. La pesadilla que vivió Madrid, en 2004, y Londres, en 2005, puede repetirse en el momento menos pensado en cualquier capital del continente porque -como dice John Stevens, principal consejero antiterrorista del primer ministro británico- "Al-Qaeda importó las tácticas de Bagdad y Bali a las calles de Europa".
Por Luisa Corradini
ParaLA NACION
Alerta máxima en Marruecos
RABAT (Reuters).- Marruecos elevó ayer la alerta nacional de seguridad a su nivel "máximo", lo que indicaría la inminencia de un ataque radical islámico, según informó el Ministerio del Interior en un comunicado. La decisión fue anunciada luego de una reunión de altos jefes de la policía, inteligencia y de las fuerzas paramilitares en la capital. Marruecos, un firme aliado de Estados Unidos en su guerra global contra el terrorismo, ha estado varias veces en alerta desde 2003, cuando una serie de atentados suicidas dejó 45 muertos en Casablanca.